Polos opuestos

Dicen, que los átomos nunca se tocan entre sí, también dicen que estamos hechos de átomos, lo que significaría que nunca tocamos nada, 

pero como puede ser?

si no hay sensación que se compare a lo que percibió toda mi anatomía al sentirte cerca? cuando nuestros cuerpos se acercaron y se pegaron casi instantáneamente, como la fuerza con la que los polos opuestos de un imán se encuentran. 

un segundo me bastó para saber que tu presencia elevaba mi frecuencia, mis deseos y mis ganas.

tenerte cerca dejaba a kilómetros mis miedos e impedimentos, una sensación de ser invencible ante lo que sea que suceda, una entrega total y constante para superarnos.

cuando te fuiste entendí que, como los broches a presión, se necesita de sus dos mitades para cerrarse con firmeza.

Sin la ranura que recibe al botón, no hay sujeción, no hay unión, solo piezas solitarias sin propósito. 

Es en el encuentro de los opuestos, en el clic de su acoplamiento, donde se revela su verdadera utilidad. 

En la complementariedad de nuestras diferencias, encontramos la fuerza y el significado.



Comentarios